
Un virus es un agente patógeno, el cuál posee un ácido nucleico que puede ser ADN o ARN que se encuentran rodeados por una proteína.
Los virus contienen toda la información necesaria para se reproduzcan, pero para conseguirlo necesitan a otras células vivas de las que utilizan orgánulos y moléculas. Pueden ser de dos maneras diferentes: La primera, reprodiciéndose en el interior de la molécula infectada utilizando toda la maquinaria contenida en ella; La segunda, uniéndose al material genético de la célula en la que se hospeda, produciendo cambios genéticos en ella.
Por esta razón, los virus se pueden designar agentes infecciosos productores de enfermedades o agentes genéticos los cuáles alteran el material genético de la célula huesped.
En particular el virus del ARN es el que ha alcanzado la mayor relevancia en los últimos años, al menos por tres razones:
La primera, porque el grado de variabilidad genética en este virus y retrovirus es muy superior, debido al mayor número de rondas de replicación por unidad de tiempo. La alta variabilidad de estos virus sugieren problemas fundamentales de evolución molecular , cuyo abordaje resulta lento y engorroso si se emplean organismos celulares.
La segunda, es causada por el proceso de replicación errónea. Los virus viven variando; En cambio, el plan de vida de un organismo complejo adulto se realiza normalmente de acuerdo con un plan genético básicamente fijo. Desde el punto de vista genético, las consecuencias de la variabilidad para un organismo adulto son discernibles a largo plazo. La variabilidad dentro de una célula es un elemento pertubador que puede estar implicado en procesos patológicos, como es el caso de las células tumoralescuyas alteraciones conllevan una mayor capacidad de modificación genética de las propias células que finalmente escapan a los procesos normales de control. En los virus la variabilidad influye en su comportamiento cotidiano.
La tercera razón, es que la variabilidad es un factor importante en patogenia viral, es decir, en los procesos que desencadenan enfermedad. La invasión de nuevos órganos o tejidos durante la expansión de un virus puede ser mediada por cambios de tropismo dependientes de variaciones genéticas sufridas por el virus. Este genéticamente constante sería presa fácil de las defensas de sus hospedadores y tendría nulas posibilidades de perpetuarse aunque el experimento que permitiría ensayar esta predicción es imposible.
Las modificaciones del tropismo pueden ocasionar variaciones en la especificidad de hospedador y contribuir a la aparición de un nuevo virus patógeno.
Los virus contienen toda la información necesaria para se reproduzcan, pero para conseguirlo necesitan a otras células vivas de las que utilizan orgánulos y moléculas. Pueden ser de dos maneras diferentes: La primera, reprodiciéndose en el interior de la molécula infectada utilizando toda la maquinaria contenida en ella; La segunda, uniéndose al material genético de la célula en la que se hospeda, produciendo cambios genéticos en ella.
Por esta razón, los virus se pueden designar agentes infecciosos productores de enfermedades o agentes genéticos los cuáles alteran el material genético de la célula huesped.
En particular el virus del ARN es el que ha alcanzado la mayor relevancia en los últimos años, al menos por tres razones:
La primera, porque el grado de variabilidad genética en este virus y retrovirus es muy superior, debido al mayor número de rondas de replicación por unidad de tiempo. La alta variabilidad de estos virus sugieren problemas fundamentales de evolución molecular , cuyo abordaje resulta lento y engorroso si se emplean organismos celulares.
La segunda, es causada por el proceso de replicación errónea. Los virus viven variando; En cambio, el plan de vida de un organismo complejo adulto se realiza normalmente de acuerdo con un plan genético básicamente fijo. Desde el punto de vista genético, las consecuencias de la variabilidad para un organismo adulto son discernibles a largo plazo. La variabilidad dentro de una célula es un elemento pertubador que puede estar implicado en procesos patológicos, como es el caso de las células tumoralescuyas alteraciones conllevan una mayor capacidad de modificación genética de las propias células que finalmente escapan a los procesos normales de control. En los virus la variabilidad influye en su comportamiento cotidiano.
La tercera razón, es que la variabilidad es un factor importante en patogenia viral, es decir, en los procesos que desencadenan enfermedad. La invasión de nuevos órganos o tejidos durante la expansión de un virus puede ser mediada por cambios de tropismo dependientes de variaciones genéticas sufridas por el virus. Este genéticamente constante sería presa fácil de las defensas de sus hospedadores y tendría nulas posibilidades de perpetuarse aunque el experimento que permitiría ensayar esta predicción es imposible.
Las modificaciones del tropismo pueden ocasionar variaciones en la especificidad de hospedador y contribuir a la aparición de un nuevo virus patógeno.

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