M. Eigen ha destacado que una cuasiespecie es una unidad evolutiva en su conjunto cuyo comportamiento no puede explicarse como mera suma de comportamientos de los individuos que la componen.
Algo parecido a lo que ocurre con las opiniones individuales de doctores universitarios que a menudo difieren de las que después expresan cuando están reunidos en un claustro decisorio. Tanto simulaciones de computador con sistemas simples como resultados experimentales con virus completos han demostrado que un individuo apto rodeado de una cuasiespecie inadecuada puede ser engullido en el espectro de mutantes sin tener opción a demostrar sus habilidades.
En cambio, un individuo en principio menos eficaz biológicamente pero rodeado de un entorno favorable de mutantes puede acabar dirigiendo al conjunto. El “más listo” debe moderar sus pretensiones de “elite” y saber rodearse de un entorno colaborativo para no perecer en manos de sus dominados.
El concepto de cuasiespecie como unidad de selección complica, todavía más si cabe, intentos de predicción del comportamiento de virus ARN en la miríada de entornos que ofrece la naturaleza.