J. J. Holland y colaboradores en un influyente artículo publicado en 1982 resaltaron que las perturbaciones de equilibrio poblacional son las principales promotoras de variación viral. Pusieron de relieve algunas de las implicaciones biológicas de la alta mutabilidad de los virus ARN que no habían recibido la suficiente atención de los virólogos. En particular, calcularon que la velocidad de evolución era millones de veces superior para virus ARN que para organismos celulares. Resultados recientes con numerosos virus han confirmado la rápida evolución de la mayoría de virus ARN.
Muy particularmente, el esfuerzo que actualmente se está haciendo para entender y tratar de controlar el VIH-1, el agente causal del sida, ha proporcionado secuencias nucleotídicas de multitud de aislados. Los resultados han establecido la estructura en cuasiespecies y rápida evolución de virus ARN y de genes celulares.